A todos nos queda claro que no podemos confiar en nuestra memoria. Lo tenemos claro nosotros, nuestros familiares y sobre todo la gente que saludas por la calle y te pone caras raras.
La memoria del ser humano es caprichosa e imperfecta. Pero tranquilos que no quiero ponerme demasiado serio en cosas tan profundas. Sin embargo, a nuestros amigos de TrackR se les ha ocurrido diseñar un gadget que puede convertirse en una de las herramientas más prácticas y discretas que va a acompañarnos en nuestra vida diaria.

La herramienta que vamos a presentar hoy es un conjunto de aplicación y dispositivo, que nos va a ayudar a localizar esos objetos que, por arte de magia para unos y despiste para otros, desaparecen dos o tres veces al día.

Para que todo funcione a la perfección tenemos que cumplir unos sencillos pasos. Tener un móvil, tener Play Store o el App Store, ya que es totalmente compatible con las dos plataformas reinas del mercado móvil, y tener este pequeño y simpático artilugio.

En resumidas cuentas, el gadget se va a emparejar a nuestro móvil por bluetooth y la vamos a controlar a través de la aplicación oficial o desde aquí.

Una vez instalada la aplicación TrackR, seguiremos los pasos como se ve en las capturas, registrándonos y dando permiso a la misma para vincular nuestro Smartphone al dispositivo, en este caso se trata de un TrackR_bravo, de este modo el “bravo” estará en conexión continua siempre y cuando estemos en el radio de acción del bluetooth.

Pero voy muy deprisa. Vamos a empezar por el dispositivo llamado “bravo”.

  

Se nos presenta dentro de un blíster que contiene una especie de moneda de tres centímetros de diámetro con el logo, un pulsador que se ilumina y una pila de botón en el interior. Así de simple. Dentro del paquete le acompañan unas instrucciones en inglés, un adhesivo de doble cara y una pequeña anilla. Con estos elementos te garantizan que no volverás a perder ningún objeto al que vaya unido el “bravo”.
Por supuesto que como poco es pretencioso.

Sus medidas oficiales:
Diámetro: 31mm
Grosor: 3.5mm
Autonomía de la batería: un año.
Tipo de batería: Una pila CR1620
Volumen del tono de aviso Sobre 92dB
Conectividad: Bluetooth 4.0 (Bajo consumo)
Compatibilidad: Dispositivos iOS 8 & superior.Android 4.4 o superior

El mecanismo es muy sencillo, al estar vinculado a mi Smartphone y usando la aplicación, puedo localizar el “bravo” (que he puesto en mis llaves del coche) en cualquier rincón de la casa, debajo de cualquier mueble o donde quieran los duendecillos haber escondido mis llaves.

Así mismo el método puede ser bidireccional. Si no encuentro el móvil puedo pulsar el botoncito del “bravo” y mi móvil vibrará y sonará durante unos segundos. La verdad es que esta simplicidad lo hace tan básico como útil.

  

 

 La aplicación TrackR es simple de instalar y, aunque este en ingles, se me hace muy intuitiva. Te da a elegir entre los diferentes formatos de dispositivo que tiene la empresa en el mercado, “bravo”, “pixel”, “spot”, “sticker” y también hay una posibilidad de integración con la inteligencia artificial de Amazon “Alexa”. Después te deja personalizar el dispositivo a modo de alias y así poder localizar por su alias a cada uno de los “bravo´s” que quieras acumular.

Eleven” he querido bautizar a mi dispositivo en honor a la niña de la serie, que puede moverse en esta dimensión y la del Mundo del revés. Me pareció un guiño simpático e irónico llamar así a un cacharro que puede estar a la vista y oculto.

Una vez bautizado, emparejado y conectado, nos queda registrarnos para poder hacer uso de una función interesante y en crecimiento, de la que hablaré un poco más adelante.

Ya estamos preparados y tenemos ante nosotros una interface que divide nuestra pantalla en dos partes. La superior aprovecha nuestro GPS para ubicarnos y nos indica nuestra posición en un mapa al estilo Google Maps, incluidas las coordenadas. Esto servirá como posicionamiento global para una función superior.


La otra mitad de la pantalla te muestra un semicírculo a modo de barra de proximidad, y un botón para hacer sonar a “Eleven” donde quiera que se esconda.

    

En los ajustes, encontramos una función denominada Crowd Locate que debería servir para enviar un pulso a los servidores de la aplicación y así, crear un último punto de ubicación registrado con tus coordenadas. Seria algo así como un repetidor para cuando mi TrackR_bravo “Eleven “se separe más allá del rango de alcance del Bluetooth de mi Smartphone.

Intuyo que si en la zona donde esté Eleven hay otro TrackR, se comunica con el mío y crea una red de balizas repetidoras capaz de marcarme su localización. Esta cuestión me crea una inquietud sobre el sistema y su implantación. Ya que debería haber por lógica un TrackR cada 70 metros aproximadamente o un punto de acceso que recoja esos pulsos de coordenadas, para poder afinar la búsqueda de forma eficiente.

En Estados Unidos el TrackeR está muy extendido, al menos es lo que te muestra el plano que puedes consultar en su web. En las zonas muy pobladas se ve un sinfín de puntitos enviando y recibiendo coordenadas.

En mi localidad he podido contar unos ocho o nueve puntos en un área bastante amplia, así que rezo por no perder nada en esa zona muerta que pueda estar controlada por el DemoGorgon.

Haciendo las pruebas en casa, y en el trabajo, puedo garantizaros su perfecta funcionalidad dentro de unos 40 pasos en línea recta y 20 pasos si hay habitaciones entre medias. Más lejos de ahí, mi Smartphone sufría bastante para encontrar a Eleven.

En lo que tiene que ver con la función global Crowd Locate tengo que deciros que no he tenido suerte de encontrar más usuarios del sistema cerca de mi radio de alcance y supongo que están muy separados unos de otros para tener coordenadas de cualquier TrackR extraviado.

Como ya comenté antes, la implantación de este sistema está un poco verde en la actualidad.

Como función curiosa, la aplicación cuenta con un sistema de alarma de alejamientos, que puedes tener activa opcionalmente y puedes elegir quien pita cuando se aleja del radio de acción del bluetooth, si el Smartphone o el TrackR.

Como cortesía, la marca también nos ha facilitado un segundo dispositivo, con unas dimensiones más pequeñas, llamado TrackR_pixel. Con está segunda baliza, pienso hacer alguna prueba de ubicación compartida desde diferentes emisores y lo mismo mejora ese radio de acción que se me hace corto.

En conclusión, el sistema me parece una gran idea, y que con algún detalle por pulir puede quedarse con nosotros. Hay que tener paciencia y esperanza en el más que posible crecimiento del sistema de localización de objetos, y como idea te invitan a ponerle el gadget en el collar a nuestra mascota, para probar su efectividad en caso de extravío. Con un poco mas de potencia en la antena bluetooth podía mejorarse considerablemente el radio de acción del TrackR.

En lo que se refiere al desembolso que tenemos que hacer por tener mala cabeza o ser un despistado, te dejo aquí el enlace de compra directo a la pagina o bien desde Amazon.

Aunque no lo creas puede ser una compra interesante; a Amazon al menos le parece una tecnología interesante, ya que ha hecho una inversión en TrackR para integrar sus dispositivos con Alexa.

Seguiremos haciendo pruebas y más ahora que tengo un segundo dispositivo.
Las conclusiones finales las pondré en una actualización de este artículo o bien en uno nuevo, si es que hay algún cambio importante que deba contaros.

 

Articulo original de Miguel Ángel Sola ProSolTek.

There are currently no comments.

A %d blogueros les gusta esto: